Hemos tenido el raro privilegio de ser uno de los pocos medios españoles en entrevistar a S.S. Sakya Trizim. Nuestra pobreza en medios queda compensada por nuestra rica sed de conocimiento, que nos hace escalar montañas para respirar el aire fresco que necesita la humanidad afligida de estos días. Vamos allá donde la mayoría de los medios convencionales no ven nada, pues no saben mirar hacia las alturas.

Tener a la segunda autoridad mundial del Budismo tibetano después del Dalai Lama, que lo considera el rey de los yogis, un maestro de maestros, respondiendo nuestras preguntas ha supuesto un verdadero regalo del cielo, o del Reino de la Luz Clara, que es desde donde habla este hombre, cuya talla espiritual le asemeja en presencia a las montañas que le vieron nacer y fueron testigos de su entronización, allá en el legendario y doliente Tibet.

Quizá la enseñanza más profunda está más allá de sus palabras, que han sido subtituladas gracias al esfuerzo del equipo de comunicación de la Fundación Sakya (1), y que como observarán son cortas, como ráfagas de escarcha que concentran el agua de la sabiduría, para que se deshielen en la meditación que cada uno quiera hacer de ellas.

Es quizá su presencia, que la magia de nuestro cámara quiso captar en medio de una atmósfera que imponía respeto y cierta veneración la que da la llave para el deshielo pues su compasión intelectiva, hielo y fuego de las alturas metafísicas en las que su alma se mueve es medicina invisible, tantrica e intangible para quien esté dispuesto a escuchar y ver esta entrevista desde la apertura del silencio.

(1)Especial gratitud para Lama Rinchen por su traducción de mis preguntas. Raquel Otero, Soledad y Rafael Fernández por la traducción y revisión de los subtítulos.

 

(Visited 47 times, 1 visits today)